domingo, 15 de agosto de 2010

LUIS CORVALAN EN LA RETINA DE LOS RECUERDOS DE JOSE MIGUEL VARAS, PREMIO NACIONAL DE LITERATURA



UN TAL CORREA

Desde el estrado que pusieron a la entrada del Cementerio General para la despedida final a Luis Corvalán, Andrea Insunza Corvalán habló de su abuelo con palabras bellas y certeras:
“Mi abuelo fue, ante todo, un tipo sencillo y honesto en su sencillez. Nació en una familia humilde y admiró profundamente a su madre Adelaida, pues fue ella quien se hizo cargo de criar a cinco hijos abandonados por el padre cuando mi abuelo tenía apenas 5 años. De ella aprendió a nunca darse por vencido, pues la bisabuela Adela, una mujer que no sabía leer ni escribir, tomó las riendas del hogar, se hizo costurera a domicilio, alimentó a sus hijos, y los educó para socorrerse mutuamente. Siempre, y hasta el miércoles en que nos dejó, mi abuelo tuvo cerca el retrato de su madre. /…/ En un hogar en que no se celebraban los santos, los cumpleaños, la pascua, ni el Año Nuevo, mi abuelo aprendió desde niño a lidiar dignamente con la escasez. Quizás por eso prefería el pipeño al buen vino, la comida casera a los restaurantes, la huerta propia y los corrales de pollos y cerdos, antes que el supermercado, en fin, la vida sencilla y austera a la que nunca renunció. Decía él que había que enseñar con el ejemplo, y así lo hizo”.

Escuchándola se me precipitaron los recuerdos.



Lo conocí en 1950. Me lo presentó Joaquín Gutiérrez (1) mientras caminábamos por la calle San Antonio, en una de nuestras habituales conversaciones peripatéticas, que nos llevaban desde la Librería Nascimento, donde él trabajaba, hasta el Correo Central de la Plaza de Armas y de vuelta a la librería.
Eran tiempos difíciles para el Partido Comunista: la ilegalidad y la represión del insigne traidor González Videla. Yo era un militante bisoño, todavía no me habituaba a mi nombre de Partido: Vicente, y sufría de una especie de picazón político-ideológica que me hacía tratar de leer, saber, entender y asimilarlo todo al plazo más breve. Mis conversaciones con Gutiérrez, militante antiguo, se componía especialmente de preguntas y respuestas: mis preguntas, sus respuestas.
Vamos caminando, pues, por la calle San Antonio, cuando veo que Joaquín se inclina profundamente para dar la mano a un hombre pequeño y delgado que ha aparecido misteriosamente caminando a nuestro lado. La profundidad de la inclinación no se debe a una forma arcaica de cortesía, sino a razones físicas: Gutiérrez mide más de un metro noventa, el desconocido tendrá apenas un metro sesenta.
- Este es el compañero Correa –dice Joaquín.
El hombre saluda sonriente. Sus ojos achinados casi desaparecen entre las “patas de gallo”, arrugas de alguien que sabe tomar la vida con humor. Nariz aguileña, pelo oscuro, bigote ralo. Camisa blanca muy gastada, corbata oscura. Un chileno pobre, cara de obrero o campesino. Joaquín le pregunta cómo va la casa. El hombre sonríe de nuevo e inicia un minucioso relato que continúa mientras nos tomamos una tacita de café, sentados ante una mesita en la fuente de soda “Dante”. Bueno, dice, los compañeros me liberaron de tareas por dos días para que pueda avanzar más rápido en la casa, aprovechando el buen tiempo. Sí, la estoy construyendo yo mismo con la ayuda de mi suegro, que tiene mucha práctica en el adobe. En realidad, no es propiamente una casa, es una pieza con techo. Ahí vamos a vivir, mi compañera, el hijo, la hija recién nacida, mi suegro y mi suegra. Poco lugar para tanta gente, pero, ¿qué se va hacer? Los pesos son escasos. Los funcionarios no nadamos en la abundancia.

-¿Funcionario público? –pregunto yo con inocencia. Joaquín y Correa ríen largamente. Yo miro primero a uno, después al otro, sin entender. Se ríen aún más.
-No, compañero –dice al fin Correa- funcionario del Partido.
Me quedo con la boca abierta. La idea de que el Partido tiene funcionarios, es decir, hombres que reciben un salario para dedicar todo su tiempo a la actividad política, a la Revolución, me parece una revelación maravillosa. Al mismo tiempo advierto que se trata de funcionarios pobres. Pobrísimos.
A Correa están a punto de lanzarlo a la calle. El dueño le subió el arriendo del caserón decrépito en que vive y no puede pagarlo. Lo echa con su compañera y sus hijos y sus suegros. Es tan “humano” que les da un plazo de dos semanas para que busquen adonde irse. Por suerte, un compañero profesor le ha ofrecido un sitio en un “loteo” de la Comuna de la Cisterna. No es más que un pedazo de suelo pelado. La casa tiene que ponerla Correa. Será de adobes. Joaquín formula preguntas técnicas sobre el adobe: dimensiones, receta de la mezcla del agua con la tierra y con la paja, duración del secado, forma de colocación de los adobes, etc.
-El barro hay que formarlo en un hoyo excavado a pala “a pura pata”, como quien pisa uva –explica Correa-. Se recomienda sacarse los pantalones para no ensuciarlos. Los adobes se forman vaciando el barro mezclado con paja en moldes de madera. Los muros ya están “así” (indica la altura con la mano) están saliendo muy derechitos y parejos. La casa puede estar lista en una semana. Otro compañero, que es de la construcción, está haciendo la armazón para el techo y va a ayudar a colocar las tejas.
Después se pasa a los temas políticos. En poco tiempo y en palabras sencillas, Correa describe un vasto cuadro: habla del precio del trigo y de lo que pasa en el campo y en el mercado, de los sindicatos que luchan contra la prohibición de elegir dirigentes comunistas, de las alzas y la inflación, de la cotización del cobre en Londres, de la lucha interna en el Partido Radical, del ascenso del movimiento sindical de los empleados bancarios y fiscales, de los presos políticos, de las vinculaciones del grupo dirigente del Partido Radical con la oligarquía financiera y las compañías yanquis. Con la misma sencillez habla luego de la guerra fría, de la bomba atómica y el movimiento mundial por la paz, de la Unión Soviética y las Democracias Populares.



Mira el reloj, se despide. Después que parte, interrogo a Joaquín: ¿Quién pero quién es este compañero? ¿Cuál es su profesión, qué hace en el Pa…- me interrumpo, porque ya sé que hay cosas que no se preguntan.
Gutiérrez, lacónico: -Es profesor primario. Y periodista. Revolucionario profesional. Es un hombre de la Dirección.
Unos meses después, Joaquín me llevó a la oficina de Correa, en el entrepiso de un edificio de la calle Agustinas, frente al local de la Sociedad Nacional de Agricultura. En la oficina había un escritorio, tres sillas, un pequeño estante para libros. No cabía nada más. Con Joaquín, Correa y yo en ella, parecía atestada. Correa colocó sobre la mesa con cierta solemnidad, un pesado paquete envuelto en papel café y amarrado con un cáñamo. Lo abrió cuidadosamente y nos dijo:
-¡Listo el pescado!
Eran los primeros ejemplares, olorosos a tinta y a papel recién cortado, del “Canto General” de Pablo Neruda. Edición clandestina de diez mil ejemplares. Joaquín comentó que eso era un record para Chile, donde nunca un libro de poesía había sido lanzado en tal tiraje y un record para América Latina en materia de ediciones clandestinas. El libro, con tapas de cartulina gruesa de color sepia, era de gran tamaño, en “octavo”, y el título “Canto General”, así como el nombre del autor aparecían en la portada en gruesas letras. Decía además: “América 1950”. Correa sonreía y daba leves palmadas al grueso volumen, como quien palmea el cogote de un caballo. Con evidente orgullo explicó:
-La tarea ha sido complicada. La composición se hizo en una parte, la impresión en otra. Hubo que trasladar todo el metal de un extremo a otro de Santiago. También el papel. Después sacar por etapas los cuadernillos impresos, porque la encuadernación se hizo en un tercer local. Joaquín sabe todo eso, porque le tocó una buena parte de la tarea, junto con su compañera. Pero todavía falta algo que es difícil: la distribución. Hay una cantidad de ejemplares vendidos anticipadamente, por suscripción. Creo que por lo menos una parte los despacharemos por correo.
El pie de imprenta indicaba que el libro se había hecho en la inexistente “Imprenta Juárez de México”. Detalle que resultó inteligente porque, cuando la policía detectó algunos ejemplares del “Canto General”, creyó realmente que habían sido traídos del exterior y estimó que la cantidad de libros en circulación no podía ser elevada. La relativa falta de atención que prestó al hecho, contribuyó a que la distribución pudiera completarse, sin tropiezos graves, en todo el país.
Joaquín propuso ir a tomar una botella de vino para celebrar el acontecimiento. La invitación fue aceptada, siempre que, dijo Correa, se hiciera extensiva a su compañera, que lo esperaba cerca de allí. Brindamos por el “Canto General” en un pequeño bar de la calle Moneda, desaparecido hace años. La morena y buenamoza Lily, de ojos pícaros, labios gruesos y sonrisa pronta, relató las últimas tribulaciones de la familia:
-¿Les contó Lucho de la casa que hicieron junto con mi papá, en el sitio que nos pasó un compañero?
-Sí, nos contó.
-Lo malo es que el sitio no era del compañero. Mejor dicho, el sitio del compañero no era ése, estaba como una cuadra más allá.
Joaquín se puso serio-: ¡No era el sitio donde ustedes construyeron! ¿Y que pasó entonces?
Lily sonreía con todos sus dientes, Correa fumaba y sonreía también. Ella continuó:
-Bueno, nada. Nos echaron de nuevo. Apareció el dueño del terreno y armó un escándalo. Lucho le dijo que talvez se había cometido un error, hay que ir a ver el plano, consultar en Bienes Raíces. El hombre se apaciguó y fueron juntos a hacer las consultas del caso. Resultó que tenía razón. O sea, tenemos que irnos de ahí. Por suerte el dueño entendió la situación, vio a los niños chicos, a los viejos. Igual exigió que nos fuéramos, pero nos dio un plazo.
-Habrá que cambiarse, pues -Correa ladeó la cabeza y se encogió de hombros-: Ya tengo ubicado el verdadero sitio del compañero profesor, ahora sí, con seguridad. Habrá que hacer otra casa…
-¿Y van a perder la que tienen ahora?
Lily se rió a carcajadas-: No es gran cosa lo que se pierde. Es una pura pieza de adobe con un tejado. No tiene ni tablas en el piso. Yo le he dicho a Lucho que ahora tiene que hacer algo mejor, de material sólido, y por lo menos con dos piezas para no estar tan amontonados…
-Lo embromado es que ya va a comenzar el mal tiempo –dijo Correa- y hay tantas tareas…
Estaba algo pensativo, pero no abatido. Cuando volvió a hablar, ya había dejado atrás el tema de la casa. Le preocupaba la educación política de los nuevos militantes, y también de los viejos. Y la falta de tiempo, que le dificultaba terminar un trabajo que él mismo había propuesto a la dirección: la biografía de Ricardo Fonseca. (2) Más tarde supe, por Joaquín, que Correa y su familia habían abandonado la casa “equivocada” y se habían trasladado a una nueva, en el mismo sector, también construida por él, con la ayuda de su suegro y de un camarada albañil que se agregó al equipo. La nueva casa tenía tres piezas, era de ladrillo, con cielo raso y piso de madera, un verdadero lujo.



La preocupación principal de Correa en esos días, me dijo Joaquín, era ir creando las condiciones para sacar un periódico legal, que al comienzo debía aparecer dos o tres veces por semana, con la perspectiva de llegar a transformarlo en diario. Se estimaba que ya existían condiciones políticas para que el Partido ilegal tuviera un periódico legal. “Democracia” salió a fines de 1950, si la memoria no me engaña. En sus páginas aparecían con frecuencia comentarios políticos firmados por Luis Correa. Por entonces yo ya sabía que el tal Correa era en realidad Luis Corvalán. Encargado Nacional de Propaganda del Partido Comunista de Chile.

José Miguel Varas


Notas.
(1) Escritor costarricense, novelista y poeta, que vivió treinta años en Chile.
(2) El libro apareció en 1952, bajo el título “Ricardo Fonseca, combatiente ejemplar”, sin firma de autor.

(Pedro Correa fue el nombre usado por el Partido Comunista de Chile, en los comentarios que hizo a través del programa Escucha Chile de Radio Moscú)

miércoles, 21 de julio de 2010

LUIS CORVALÁN, UN HIJO DE SU PUEBLO Y UN POLITICO EJEMPLAR FALLECIÓ ESTE MIERCOLES EN LA MADRUGADA



LUIS CORVALÁN, UN HIJO DE SU PUEBLO Y UN POLITICO EJEMPLAR FALLECIÓ ESTA MADRUGADA

Por Mario Gómez López

Quien fuera secretario general del Partido Comunista durante un tiempo excepcionalmente extenso, a consecuencia de la persecución personal en su contra bajo el gobierno de Gabriel González Videla (1946-1952), no abandonará nunca el respeto por los trabajadores de su país y la lección de consecuencia, responsabilidad, sacrificio y entrega absoluta a sus obligaciones que fueron un sello de distinción además de una contribución permanente a la unidad de los trabajadores de nuestro país.

Hace unos días, este espacio publicó una fotografía en que él, de pequeña estatura, escuchaba unas declaraciones de Fidel Castro en una etapa crucial de la vida del que por largos años fue secretario general de su partido. Esa fotografía suscitó una reacción de profundo cariño y respeto. Esos dos aspectos de esa relación con los chilenos le dieron a la política en sí una calidad que emanaba del corazón de su pueblo. Podría afirmarse que él fue una lección permanente de modestia, de un lenguaje chispeante y de una profundidad teórica sorprendente.

Viajó por el mundo y su figura pequeña en tamaño físico alcanzó dimensiones de un político de altísimo nivel.

Quien esto escribe fue siempre amigo de él, a partir de una amistad más grande y profunda con mi hermano José Gómez López, ya fallecido, y muchas veces ellos dos discutían caminando entre Ahumada y Amunategui, por la acera norte de la Alameda y yo amoldándome a los pasos cortos de ambos y a las súbitas interrupciones en que se detenían para reafirmar alguna idea.

Don Lucho intentó que José Gómez se reintegrara al Partido del que fue militante desde muy joven. Pero éste siempre le explicó: no puedo superar mi angustia de que tengamos prohibición de salir a la calle a denunciar al traidor Gabriel González Videla que ocupaba la presidencia de la República.

De alguna manera fui hijo de mi hermano que despertó en mí esa férrea solidaridad con clase trabajadora, me llevó a ser un obrero de la construcción, un trabajador campesino y en Argentina, ajustador de máquinas telefónicas.

Creo que quien haya conocido a Don Lucho tendrá un recuerdo lleno de sentimientos personales y él nunca pretendió ni quiso ser una estrella de la política sino el mismo estudiante de maestro primario de la Escuela Normal de Chillán.

En Moscú, caminábamos domingo a domingo por el Parque Botánico en que él adoptaba una actitud de timidez ante los saludos y gritos de cariños que los moscovitas le brindaban porque nunca se consideró héroe de nada.

Hoy al despedirme de él, represento a José Gómez, a mi familia, a tantos que lo consideramos siempre sabio, leal, que en sus análisis entregaba todo lo que su Partido le había enseñado, además del producto de sus increíble cantidad de libros que hace unas semanas atrás me los mostraba empinándose para alcanzar un volumen y contarme la historia de a quien correspondía y la dedicatoria que el autor le brindaba.

Me contó un secreto: “Mario, Lily está enojada conmigo”. Ella no había parecido aún en el living y se encontraba dedicada de salud. Hoy, mañana, se reunirán sus hijas con sus hijos, que son los nietos de este chileno tan chileno y habrá de parte toda la familia un mensaje para el único hijo varón fallecido durante su exilio.

Don Lucho, usted fue un grande, usted con su sencillez y sabiduría creó frases que se recordarán siempre, sus términos criollos, en especial al iniciarse una campaña electoral.

A días de que intenten perdonar a los más feroces asesinos de nuestro pueblo en la historia de Chile, una abrazo para la familia y nuestros respetos a todos los que estuvieron y seguirán con él.

domingo, 31 de enero de 2010

DIRECTIVOS DE RADIO LA VOZ DE RUSIA VISITAN AL EMBAJADOR DE CHILE EN MOSCU, AUGUSTO PARRA



Aquí están Leonard Kosichev, Jefe de las Emisiones de la Voz de Rusia para América Latina y España, el Embajador de Chile en Rusia, Augusto Parra, el periodista Genadi Sperski y el Encargado de negocios de Chile en Rusia.
Durante la visita del 24 de diciembre de 2009, a la Embajada chilena, en Moscú.

domingo, 8 de noviembre de 2009

ESCUCHA CHILE: UNA PÁGINA MEMORABLE DE RADIO MOSCÚ-LA VOZ DE RUSIA



El 29 de octubre se cumplen 80 años del comienzo de las emisiones radiales desde Moscú para el extranjero. Buenas noches amigos oyentes, con ustedes la locutora……..
…y el analista Guenadi Sperski.

Los primeros programas salieron al aire en los idiomas alemán, inglés y francés. A partir de agosto de 1932, Radio Moscú Internacional comenzó a hablar en español. En nuestros tiempos, su sucesora es la Compañía estatal de radiodifusión “La Voz de Rusia”. En las décadas transcurridas, no pocas páginas memorables están escritas en la historia de la Redacción latinoamericana. Hoy queremos abrir una de ellas, que data del 11 de septiembre de 1973, día del golpe militar en Chile. Con ustedes el jefe en sus días del programa de radio Moscú, “Escucha Chile”, Guenadi Sperski.

Sp: La noticia del bombardeo a La Moneda llegó a Moscú al final del día. El director de nuestra redacción, Babken Seraponiantz indicó que ahora habría que cambiar el carácter de las transmisiones para Chile. Poco después llegó del Comité estatal de la URSS de Radio y TV la resolución por la que se creaba la sección chilena en los marcos de la redacción Latinoamericana..



M: Y Usted, Guenadi, fue puesto al frente de ella. ¿Cómo se explica aquella elección?
SP: Resulta que, durante un año realicé una práctica profesional en Santiago, en la Universidad de Chile y conocía mejor que otros la situación en ese país. Babken Seponiantz me propuso bautizar el nuevo programa con el nombre de “Escucha Chile”. Su decisión fue aprobada por los locutores Luís Chequini y Katia Olievskaya . Sus señales de llamada fueron los acordes de la marcha “Venceremos”, de mi amigo, el compositor Sergio Ortega. Escuchemos una vez mas la presentación de nuestro programa en la interpretación de Katia Olevskaya y de José Miguel Varas.

Sp: El único chileno en Radio Moscú era entonces el senador, escritor y miembro de la dirección del Partido Comunista de Chile Volodia Teitelboim, quien se encontraba en Europa, en tareas políticas al momento del golpe. El 18 de septiembre de 1973, en el Día de la Independencia de Chile salió al aire la primera edición del programa. En un comienzo teníamos que limitarnos a las informaciones de las agencias, las que, sin embargo, no ofrecían un cuadro cabal y objetivo de la realidad chilena. Pero, ¿de dónde sacarlas? Las comunicaciones con nuestro corresponsal en Santiago, Leonard Kosichev, quedaron cortadas…

M: Leonard Kosichev encabeza la redacción latinoamericana de “La Voz de Rusia” y hoy participa en este programa. Sabemos, Leonard, que usted, aunque fue arrestado, logró conservar la grabación del último mensaje de Allende a su pueblo, emitida por Radio Magallanes.
Leonard K.: Así fue. La voz de Allende tenía como fondo trágico los combates que habían comenzado ya en torno al palacio de La Moneda. Y su voz como que se imponía sobre el silbido de las balas, y el trueno de las explosiones. El presidente hablaba con un dominio de si mismo increíble para el momento que se vivía. Allende anunció sin pensarlo dos veces. “En la encrucijada de la historia no renunciaré; he sido elegido por el pueblo y estoy dispuesto a sacrificar mi vida, pero no me rendiré”. Me preocupaba lo que podría ocurrir con esa grabación de ser atacada nuestra corresponsalía en Santiago. Una semana después del golpe fui arrestado como representante de Radio Moscú, acusada de realizar una propaganda antichilena. Y toda la propaganda antichilena consistía en que contábamos la verdad de lo que ocurría en Chile, de las represiones, de los asesinatos, sobre los que prensa controlada y la censura, naturalmente no informaba. Pero yo logré, literalmente un día antes de mi arresto, hacer llegar a nuestra embajada aquella valiosa y preciada grabación para mí. Gracias a los esfuerzos de la embajada fuí puesto en libertad y la cinta aquella se conservó también.

Sp: Recuerdo Leonard nuestro encuentro a tu regreso de Chile. Radio Moscú llevó tus reportajes y la grabación de la voz de Allende a todo el mundo. Luego, a petición de nuestros colegas enviamos copias de esa grabación a Radio Berlín, de Praga, de Varsovia, Sofía, de Budapest, de Londres. Escuchemos un fragmento del último mensaje de Salvador Allende:



M: Igor Kudrin, al igual que Guenadi Sperski realizó una práctica de estudios en la Universidad de Chile, en Santiago, donde se hizo amigo de Nelson, un estudiante de Sociología. Igor, ¿qué sabes de cuál fue la suerte de tu amigo?
Kudrin: Nelson pereció después del golpe de Estado a manos de los militares. En un programa de “Escucha Chile” me referí a este caso. Para mi asombro, a través de Argentina llegaron a Moscú unas cuantas cartas de sus amigos. Ellos denunciaban que en su asesinato estaban implicados los subordinados del coronel Carlos Delpiano. Hace cuatro años estuve en Santiago y recorrí los lugares donde solíamos pasear con Nelson. Hace tiempo que sería un magnífico profesor y un genuino chileno. Es una pena que no alcanzara a vivir para ver el Chile renovado.

M: Tres décadas mas tarde de la muerte del heroico presidente recibimos un mensaje de gratitud de su hija, la diputada Isabel Allende Bussi: “Los chilenos no olvidaremos el importante rol solidario que Radio Moscú, a través del programa Escucha Chile, cumplió durante la dictadura de Pinochet, denunciando los graves atropellos a los DDHH, informando de las acciones solidarias que en distintos lugares del mundo se realizaban a favor de nuestra causa democrática, y dando a conocer las luchas emprendidas por la oposición a la dictadura, en su esfuerzo por recuperar la democracia en Chile. En términos mas personales agradezco a La Voz de Rusia, (anterior, Radio Moscú) por mantener la memoria de mi padre, Salvador Allende, a través de programas especiales que recuerdan su gobierno y su muerte consecuente por los ideales que sustentó.



Sp: Camarada presidente. En mítines en Santiago tuve la dicha de escuchar los discursos de Salvador Allende… Volviendo a lo nuestro, nuestro equipo fue cobrando fuerza gradualmente. Afines de 1973 llegó a Moscú el conocido escritor y periodista José Miguel Varas. Mas tarde Eduardo Labarca y otros camaradas que formaban un colectivo compacto de especialistas. Fueron establecidos contactos directos con representantes de partidos de la Unidad Popular en distintos países del mundo, con demócrata cristianos, con militares constitucionalistas. Nuestro programa era sintonizado en 47 países. Desde Chile llegaban cartas de los oyentes. A veces eran documentos sonoros. Así, por canales de la resistencia chilena recibimos una grabación de Santiago del entierro de Pablo Neruda, el que se convirtió en la primera manifestación masiva de protesta.

M: La tragedia duró cerca de 17 años y, en todo ese período, los chilenos conocían la verdad de los hechos en su país, que intentaban ocultar los militares, escuchando por programas desde Moscú. Estériles fueron los intentos de Augusto Pinochet de silenciar la voz de la solidaridad. Así es como recuerda, en nuestros días, la tarea de esta emisora: “¿Quién no escuchó Radio Moscú y especialmente el programa Escucha Chile en las noches de aquel tiempo macabro de la dictadura? Las denuncias de Escucha Chile salvaron la vida de muchos prisioneros políticos en Chile y permitió a la Cruz Roja Internacional y a las Naciones Unidas ejercer presión sobre la dictadura por la libertad de esas personas.

Sp.: Y yo puedo confirmarlo. En septiembre de 1990, en un mitin en el Parque Forestal de Santiago, se acercó a mí un ex militar, quien me abrazó y con palabras de gratitud me contó que su salvación la debía a Radio Moscú. El nombre de esa persona aparecía en la lista de los arrestados, lo que ayudó a establecer el lugar de su reclusión y comenzar la campaña por su liberación.

M: Los programas de Radio Moscú tenían entonces singular popularidad en Chile y el extranjero. En aquellos años fue compuesta una canción sobre Radio Moscú. ¿Qué puedes decir Guenadi al respecto?
Sp.: Sí, recibimos una cinta con la grabación del tema titulado “Igual que tú”, en la interpretación del conjunto chileno “Quilapayún”, y un tiempo después nos encontramos con sus artistas en el departamento de José Miguel Varas. Las actuaciones del conjunto en Moscú, dirigido por Rodolfo Parada, tuvieron enorme éxito. Y esa canción la transmitíamos a menudo en “Escucha Chile”. Escuchémosla nuevamente con ustedes.

M: Escucha Chile, bajo esta bandera salía al aire el programa de la esperanza y de la solidaridad. No todos tuvieron la suerte de vivir para celebrar la caída de la dictadura. Hoy los chilenos recuerdan a los que perecieron en la lucha contra la violencia y el terrorismo de Estado. No hace mucho, nuestro colega Sergio Blaset visitó su patria chica, la ciudad chilena de Talca donde su hermano Hugo Antonio le pidió, a nombre de sus compañeros de Pelarco, agradecer a “La Voz de Rusia” la solidaridad en tiempos de la dictadura y, que difundiéramos el homenaje que Waldo González Cofré rindiera al intendente mártir Germán Castro Rojas. El discurso de Waldo González fue pronunciado este 12 de septiembre de 2009 , en el Acto de inauguración del Edificio Intendente Germán Castro Rojas, socialista que con su muerte salvó la vida de sus camaradas.

Sp: En el largo expediente de los crímenes de la dictadura figuran los “detenidos desaparecidos”. De ellos me habló una vez un participante en el Maratón de Moscú por la Paz, el profesor Luís Soto, quien estuviera preso en el campo de concentración de Chacabuco. El 13 de septiembre, su grupo realizó una carrera en torno al Kremlin en camisetas con las imágenes de Marcelo Concha, Lenin Díaz y Mariano Tiruel, para captar la atención de los moscovitas y de los participantes en el maratón en la suerte de los “detenidos desaparecidos”. Luís Soto, Francis Chavez y Cecilia Ubilla enviaron un telegrama a la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, en el que le piden su ayuda en la investigación de las circunstancias de la muerte y del lugar donde fueron a dar cientos de compatriotas en el período de la dictadura de Pinochet.

M: El programa “Escucha Chile” fue parte de la historia de ese país. Sobre el programa han sido escrito no pocos artículos, libros, y su experiencia es estudiada en facultades de periodismo de universidades chilenas. El cineasta Andrés Daie filmó un documental, el que fue presentado a fines de septiembre en Santiago. Un buen recuerdo del trabajo conjunto con los amigos y colegas chilenos guardan Guenadi Sperski, Leonard Kosichev, Igor Kudrin. Natalia Smirnova se desempeñaba entonces como secretaria de la sección chilena, y ahora, egresada de la Facultad de Periodismo de la Lomonosov de Moscú, es redactora. Natalia recuerda así los años de trabajo en la sección chilena:



Natasha: Queridos amigos: Aprovecho esta ocasión para expresar mi simpatía y cariño a Ligeia Balladares y Guillermo Ravest, a Marcel Garcés y Valentina, José Miguel Varas e Iris Largo, Eduardo Labarca, Lautaro Aguirre y María Victoria Corvalán, a Rolando Carrasco y a su esposa rusa, Olga… Recuerdo la alegría con que celebrábamos el año nuevo en la calle Vavilova, bebíamos cola de mono y degustábamos empanadas. Y los bailes que me pegaba con don Lucho Corvalán. En general, sabíamos trabajar y descansar bien. A todos tengo en mi corazón y quiero mucho. Deseo a todos mucha salud. Confío en viajar un día a Chile. Vuestra Natasha.

Sp: Me sumo Natalia a tus saludos y parabienes y deseo que se cumplan tus planes. Como un buen recuerdo del programa “Escucha Chile” guardo el libro de Volodia Teitelboim, titulado “Noches de radio. Una voz viene de lejos”, que me enviara con su autógrafo: “Esta tarea hermosa cumplida por ti y tus compañeros de trabajo, merece la gratitud permanente del pueblo chileno”.

M: Así hemos recorrido una memorable página de la historia de la Redacción latinoamericana de Radio Moscú-La Voz de Rusia: el programa “Escucha Chile”.

viernes, 30 de octubre de 2009

RADIO MOSCU Y LA VOZ DE RUSIA SUMAN YA: 80 AÑOS DE HISTORIA, 17 DE LOS CUALES FUERON LOS SOLIDARIOS ESCUCHA CHILE



Estimado amigo:

Es muy grato dirigirnos a Ud. para felicitarle por el Octagésimo Aniversario de la Compañía Estatal Rusa de Radiodifusión “La Voz de Rusia”, otrora Radio Moscú Internacional.

Al mismo tiempo aprovechamos la oportunidad para agradecerle el aporte considerable desplegado en el desarrollo de la radiodifusión internacional.

De todo el corazón le deseamos una buena salud, prosperidad y muchos años de vida.

Sus amigos de la Redacción de emisiones

en español y portugués de La Voz de Rusia

domingo, 11 de octubre de 2009

ESCUCHA CHILE LA PELICULA, UN HOMENAJE A LO QUE FUE LA SOLIDARIDAD MUNDIAL A LA LUCHA DE CHILE, TRANSMITIDA DESDE RADIO MOSCÚ




José Miguel Varas, Premio Nacional de Literatura de Chile, la periodista Vicky Quevedo y Juan Pablo Cárdenas, Premio Nacional de Periodismo de Chile, comentan el significado que tuvieron las transmisiones de Escucha Chile de Radio Moscú, durante los negros días de la dictadura pinochetista.




José Miguel Varas, director de Escucha Chile de Radio Moscú y Radio Magallanes, La Voz que el fascismo no pudo acallar, porque siguió sus emisiones desde Moscú,. gracias a la solidaridad del pueblo soviético.




Juan Pablo Cárdenas, director de Radio Universidad de Chile y quien ANÁLISIS, encabezó la principal revista opositora a la dictadura




Interviene Andres Daie, productor del documental




Esta fue la foto oficial del lanzamiento de la película Escucha Chile




Fue lindo reencontrar a Grecia, Iris y a Cecilia, amigas conocidas de Moscú



La gente, y entre ellos figuras como la periodista Oriana Zorilla, Mónica Caro y Patricia Torres, relegada en Pisagua y entrevistada por Escucha Chile, llenaron el Teatro Alameda para ver la película Escucha Chile y a algunos de sus protagonistas.



Fotos: Gentileza de Alvar Herrera

miércoles, 23 de septiembre de 2009

DOCUMENTAL DE ESCUCHA CHILE ES COMENTADO POR LA NACION Y POR SUS LECTORES



Estimados y estimadas

Este jueves 24 de septiembre a las 20.00 horas en el Centro Arte Alameda se
estrenará el documental Escucha Chile. Documental que retrata la experiencia de
los auditores de este mítico programa de Radio Moscú que se transmitió durante
toda la dictadura.

Trailer: http://www.youtube.com/watch?v=OhzFkJukTQE

La adhesión al estreno será de $2500, las entradas se venderán en el mismo cine.

El documental estará en cartelera en este mismo espacio al menos durante dos
semanas.

Les esperamos.

Equipo producción
Documental Escucha Chile
estreno.escucha.chile@gmail.com
(56 9) 99452848
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Hola:
Adjunto este trabajo que complementa el que se colgó en RADIOBLOG sobre KATIA por si alguien quiere documentar aún más aquel trabajo.
También me comunicaron que la locutora rusa fue la que doblaba al español los dibujos animados que entonces se pasaban por la televisión cubana.

CORDIALES SALUDOS / GOOD LUCK /

JUAN FRANCO CRESPO
STAMP JOURNALIST (AIPET)
SÀLVIA 8 (MAS CLARIANA)
E-43800 VALLS-TARRAGONA (ESPAÑA-SPAIN-ESPAGNE-SPANIEN)

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Archivo Etnográfico Audiovisual
FACSO - Universidad de Chile

Documental recuerda el sonido de “Escucha Chile”Por Javier García / La Nación

Miles de horas de transmisión hicieron del espacio radial, transmitido desde la capital rusa, un hito histórico y el programa de radio más oído en la dictadura. Volodia Teitelboim y José Miguel Varas fueron claves para su continuidad, que ahora llega al cine.

Jueves 17 de septiembre de 2009 | | Cultura


(Volodia Teitelboim publicó “Noches de radio”, dos tomos sobre su experiencia y escritos en Radio Moscú. Ambos títulos están editados por Lom Ediciones)

Se escucha la voz de Volodia Teitelboim que sale de una radio a pilas de onda corta con un cable de cobre como antena. El escritor habla del golpe militar ocurrido hace un par de horas, de la muerte de Salvador Allende, de La Moneda en llamas. Se lo imagina, su voz tiembla. Es la noche del 11 de septiembre de 1973. Se oye el inicio de la Canción Nacional. El biógrafo de Pablo Neruda y Vicente Huidobro volverá al día siguiente.

Teitelboim estaba en Europa y “Escucha Chile” nació en Radio Moscú -la radio estatal de la ex Unión Soviética-, el día que Augusto Pinochet se tomaba el país.

El programa duraría 17 años, y sería escuchado por miles de personas que deseaban comunicarse con sus familiares, que querían saber cómo el mundo reaccionaba ante el desastre político local. El escritor José Miguel Varas llegó a ser su director.

Millones de horas de transmisión que hicieron historia, y que ahora reviven en un documental.

“Escucha Chile”, dirigido por Andrés Daie, fue producido por OídoMedio y Etnomedia Producciones, y será estrenado el 24 de septiembre (a las 20 horas) en el Centro Arte Alameda. En la oportunidad se realizará una conversación entre los periodistas Vicky Quevedo, Juan Pablo Cárdenas y José Miguel Varas.

DATOS FIDEDIGNOS

El documental “Escucha Chile” recoge las experiencias asociadas a la historia del programa, el cual se oía incluso en los centros de tortura como Isla Dawson, que produjo fieles auditores clandestinos. Del programa, bautizado “Habla Moscú, escucha Chile”, se haría cargo un grupo de chilenos exiliados, entre otros, Eduardo Labarca, Pepe Secall y Rolando Carrasco.

Ellos recibían y transmitían la información de los chilenos que lograban conseguir datos fidedignos de detenidos y de la situación política del país. Pero no sólo de denuncias vivía el programa, también se logró crear espacios dedicados a la música y la cultura a través de diversos segmentos. En Chile y en el mundo se podía escuchar el programa gracias a su transmisión en onda corta, una señal de baja frecuencia que viaja a niveles muy altos. Los militares intentaron acallar las transmisiones, pero todas representaban un elevado costo.

El documental relata una serie de historias, como la de Eduardo Martínez, quien estuvo preso en el centro prisioneros políticos Tres Álamos, donde con un sistema de antenas preparado por un grupo de prisioneros escuchaban el programa. También habla de su experiencia Miguel Lawner, quien recibió una llamada realizada desde los estudios de Radio Moscú al campo de detención de Ritoque, donde se encontraba.

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Comentarios
19/09/2009 - 10:24:49
recuerdo que a partir de las 11 de la noche escuchabamos radio moscu escucha chile.
por suerte alguien me regaló una radio a tubos antigua , y era las mejores receptoras de la señal, es curioso que cuando escuchabamos la radio hasta altas horas de la noche , yo y algunos compañeros alrededor de esa radio en un silencio total y con las botas puestas por si alguien llamaba a la puerta y salir de vuelo
eran años de clandestinidad en el dia fijabamos las pautas para escuchar radio moscu.
es curioso pero ni los vecinos sabian de mi radio a tubos . pues era mi gran tesoro, y perderlo seria fatal para nuestra organizacion, en toques de queda y posibles allanamientos se perdia la radio a tubos
y luego de pasada la tormenta volvia a aparecer ,,, y nos daba fuerza empuje animo para enfrentar cada dia con gran valentia el dia a dia bajo el regimen militar de ultra derecha.
un abrazo fraternal a los que hicieron posible esta radio y escucha Chile.

marco silva
chile

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17/09/2009 - 22:13:58
Yo fui un auditor de Escucha Chile , será emocionante escuchar de nuevo aquella musica y aquellas voces tan propias, escuchadas con tanto anhelo y esperanza.

hugo
chile

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17/09/2009 - 18:56:35
Creo que la senal de radio Escucha Chile que se transmitia desde Radio Moscu, fue una voz de esperanza para los miles que sufrian prision y tortura en Chile bajo la dictadura militar. Las denuncias de Escucha Chile, salvaron la vida de muchos prisioneros politicos en Chile y permitio a la Cruz Roja Internacional y a las Naciones Unidadas ejercer presion sobre la dictadura por la libertad de estas personas. Es justo dejar constancia de la solidaridad entregada por el pueblo ruso al hacer posible esta transmision. Felicitaciones a Andres Daie por rescatar para la Historia este gesto solidario.
Marcial Parada

Marcial Parada
Brisbane-Australia

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17/09/2009 - 16:47:43
¿Quién no escucho radio Moscu y especialmente el Programa "ESCUCHA CHILE" en las noches de aquel tiempo macabro de la Dictadura? Si se encuchaba con la oreja pegada a las radios, para que solo el oido interesado escuchara y no ser oidas por oidos delatores, como olvidar al compañero Volodia Teitelboim con su voz pausada dándonos a conocer muchas cosas que nosotros ignorabamos, porque la Dictadura todo lo acallaba por su propio beneficio.
Como olvidar también la voz de José Miguel Varas y la de esos locutores rusos con ese acento tan especial cuando nos hablaban en español, todo es un recuerdo, pero mientras nosotros los recordemos ellos estaran vivos. Ya se nos fue Volodia un gran luchador por la causa de los trabajadores; hace muchos años lo fuimos a buscar al Congreso, para que nos defendiera de un hostigamiento que sufriamos como trabajadores en huelga allí estuvo junto a nosotros su sola presencia basto para solucionar el problema. He leído sus memorias que son parte de la historia

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17/09/2009 - 13:47:46
viva el partido comunista de chile !!!!!!!!!

romina
providencia

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Trabajé en Escucha Chile y Radio Magallanes y puedo decir que una de las figuras que más animó esta diaria y patriótica labor fue el ex diputado y ex ministro de la UP, Orlando Millas.
Su aporte, tanto orientando, como buscando canales de información del interior y del exilio, es algo poco comentado y que fue destacado por María Victoria Corvalán en su libro AQUI MOSCU, ESCUCHA CHILE, donde don Orlando hace la introducción sobre ese programa.
También hay que destacar a la hermana de esa emisión, ya que gracias a la solidaridad del pueblo soviético, Radio Magallanes pudo continuar sus emisiones desde Moscú.
Por último valorar lo hecho por estudiantes de periodismo y de otras carreras de las Universidades Patricio Lumumba y Lomonosov de Moscú, que hicieron su práctica en la emisión Magallanes Juvenil, creada por Fresia Rojas Painecura, y donde la juventud chilena tuvo su espacio para dar a conocer sus aportes a la lucha vivida en los 17 años de tiranía

Lautaro Aguirre